sábado, 6 de mayo de 2017

La pareja de al lado, de Shari Lapena

No soy partidaria de los finales felices. Tampoco de los finales dramáticos. Mis finales favoritos son los que me dejan con la boca abierta y provocan que vaya a despertar a mi hermana para decirle: "Dios mío, Ana. Qué final más alucinante. No puedo contártelo, para no estropearte el libro, pero madre mía, qué final.".

La pareja de al lado tiene uno de esos finales.


SINOPSIS
Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.
Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verlo cada media hora.
Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.
Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.
OPINIÓN PERSONAL

No suelo leer mucho este género, pero le di una oportunidad a La pareja de al lado por las buenas críticas que había recibido y porque me apetecía muchísimo leer un libro sencillo que enganchara. Lo cierto es que me ha decepcionado un poco.

El lenguaje es muy sencillo, y la trama engancha muchísimo, por lo que la novela se lee en un santiamén. Me ha encantado cómo se ha solucionado todo y la historia tiene unos giros que te descolocan unos instantes porque, o yo soy muy boba y nada detectivesca (que puede ser) o Shari Lapena sabe exactamente cómo hacer que las cosas que menos esperamos tengan el mayor sentido del mundo. Sin embargo, me ha parecido que en algunas ocasiones la novela transcurría de manera un poco lenta. El libro no se hace pesado en ningún momento por el lenguaje sencillo y rápido que posee, pero sí es verdad que en algunas partes apenas sucedían cosas o que para llegar a una conclusión se pegaba un par de páginas meditando calmadamente.

"Tumbada en la cama, Anne hace un trato secreto con Dios, aunque no cree en Dios, y llora contra su almohada."

Sin lugar a dudas, la parte que menos me ha gustado han sido los personajes. No he empatizado con ninguno y todos me han caído bastante mal. La mayoría son bastante planos, y muchas veces hacen cosas o reaccionan de maneras poco comprensibles. La única que se ha ganado un poquito mi afecto es la pequeña Cora, porque me pueden los bebés y porque me la imaginaba preciosa y adorable.

Pero lo que más, más, más me ha gustado de todo es el final. Todavía no lo he superado. Si los giros que tiene la trama no me los esperaba ni los sospechaba, las últimas páginas no habían entrado ni siquiera en mis más locas teorías. Felicidades, Shari Lapena. Hacía tiempo que nada me dejaba con la boca abierta de la forma en la que tú lo has conseguido.

Si te apetece leer un libro entretenido, que enganche y que te mantenga pegado a sus páginas, La pareja de al lado es perfecto. Aunque con unos personajes bastante planos y poco agradables, tiene unos giros increíbles y un final que, no me canso de repetirlo, es ALUCINANTE.

lunes, 1 de mayo de 2017

Entre tonos de gris, de Ruta Sepetys

Hola. Necesito que me hagas un favor. O mejor dicho, que te hagas un favor. Vete a la librería más cercana y cómprate Entre tonos de gris. No pierdas el tiempo leyendo esta entrada. Confía en mí. Y si eres de esos que leen en un libro electrónico, ya te explicaré las maravillas del papel que te estás perdiendo en otro momento. Ahora céntrate en descargarte el libro. Es más importante.

Pues bien, supongo que ahora solo quedamos los afortunados que ya leyeron Entre todos de gris, esos que necesitamos desesperadamente compartirlo con alguien. No te preocupes, que no voy a hacer ningún spoiler, por si eres uno de esos rebeldes sin causa que hacen lo contrario de lo que se les dice solo por el placer de desobedecer. O por si todavía no confías en mí y quieres que argumente mi opinión. De acuerdo, te la argumento. Es maravilloso, te rompe por dentro y te deja con una sensación de necesitar más y a la vez sentirte completamente lleno.

¿Sigue sin ser suficiente? En fin, supongo que al final tendré que hacer una reseña en condiciones.


SINOPSIS
Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y todo un verano por delante antes de matricularse en una escuela de arte. Pero, de repente, una noche, la policía soviética irrumpe en su casa y se la lleva en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, profesor universitario, ha desaparecido ese mismo día. Lina relata el largo viaje que emprenden, junto con otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo en el que plasma su experiencia, con la esperanza de hacer llegar a su padre noticias para que sepa que siguen vivos.
OPINIÓN PERSONAL

Lo cierto es que no sé qué decir de este libro, de esta historia. Solo puedo decir que marcó un antes y un después, que me rompió el corazón y me abrió los ojos, que me dejó con ganas de gritar a los cuatro vientos que debería ser un libro que todos leyeran, y a la vez acurrucarme en mi cama y quedarme mirando al techo.

"- Andrius, tengo... tengo miedo.
Se detuvo y se volvió para mirarme.
- No. No tengas miedo. No les des nada, Lina, ni siquiera tu miedo."

Ruta Sepetys no escribe con palabras grandilocuentes ni con frases largas. No se enrolla con las descripciones. Solo te cuenta las cosas tal como sucedieron, con una sencillez desgarradora, sin ocultar nada pero sin detenerse tampoco en nada más de lo necesario. He leído bastante, y puedo afirmar que nunca, nunca, nunca, había visto a nadie que escribiera así.

"Cerré la puerta del cuarto de baño y sorprendí el reflejo de mi rostro en el espejo. Entonces no tenía ni idea de lo deprisa que iba a cambiar, de lo poco que tardarían mis rasgos en desdibujarse. De haberlo sabido, me habría quedado mirando fijamente mi reflejo, para aprendérmelo de memoria. Era la última vez que me miraría a un espejo de verdad durante más de una década."

La historia es durísima, y es aún más duro saber que todo esto ocurrió y que ni si quiera nos hemos dignado a recordarlo. En el momento en el que se nombran las palabras Segunda Guerra Mundial y campo de concentración a todos nos viene a la cabeza Hitler y la masacre de los miles de judíos a sus manos. ¿Pero qué pasa con Stalin? ¿Qué pasa con los miles de lituanos, estonios y finlandeses a los que se les arrancó de sus vidas para llevarlos a trabajar a campos perdidos en medio de Siberia durante décadas?

Aparte de por lo bien que escribe y por todo lo que nos ha hecho sentir, Ruta Sepetys merece un premio por la gran labor de documentación que ha llevado a cabo. Se nota cuando una persona sabe de lo que habla, y, en un libro de este estilo, todavía más.

"Su madre saltó tras ella, llorando. Sonó un disparo. Se oyó un ruido sordo al tiempo que caía un cuerpo al suelo. Una madre loca de dolor era un incordio."

Los personajes son increíbles. Ahora mismo pienso en todos ellos y soy incapaz de dar con alguno que no desencadenara en mí un torrente de sentimientos. No suelo tener personaje favorito, pero Elena, la madre de Lina, se ha ganado ese puesto con creces. Si alguna vez soy capaz de parecerme aunque sea un poquito a ella, podré morirme tranquila.

Lina me ha encantado como protagonista. Una chica fuerte, luchadora, con las ideas claras y unas ganas inmensas de vivir, pero sin dejar de ser real, sin dejar de sentir miedo, frustración u odio. Uno de los puntos más fuertes del libro, es, sin duda, su esperanzadora narración.

"No pidieron nada a cambio. Estaban contentos de ayudar a alguien, de lograr hacer algo, aunque no fuera en su beneficio. Habíamos estado intentando tocar el cielo desde el fondo del mar. Me di cuenta de que si nos ayudábamos unos a otros, tal vez lo lograríamos."

El final es quizá lo único que cambiaría de la novela. Me pareció un poco rápido y abrupto, que dejó demasiadas cosas sin responder. Me habrían gustado un par de capítulos más, o un epílogo más largo. Al fin y al cabo, cuando más Ruta, mejor.

Entre tonos de gris cuenta una historia dura y desgarradora que ocurrió hace no tanto y que ya hemos olvidado. Con unos personajes tan reales que te hacen derramar más de una lágrima, y con una narración increíble que logra que cada párrafo te llegue al corazón. Una novela que todos deberíamos leer en algún momento, y que, sin lugar a dudas, se ha convertido en uno de mis libros favoritos.

domingo, 5 de febrero de 2017

Un maravilloso porvenir, de Katherine Boo

Antes que nada... ¡¡¡Feliz año nuevo!!!

Y para estrenar este 2017, traigo la reseña del libro más duro, mal escrito y mal traducido que he leído en mi vida. Y creo que el que más he tardado en leer. Debería salir en el Guinness World Records.



SINOPSIS
«Bombay, 17 de julio de 2008. Se acercaba la medianoche. La mujer coja tenía quemaduras graves y la policía de Bombay iba a venir a buscar a Abdul y a su padre. En una chabola junto al aeropuerto internacional los padres de Abdul tomaron una decisión importante. El padre, enfermo, esperaría dentro de la choza alfombrada de basura con techumbre de hojalata en la que vivían. En el arresto no se opondría. Abdul, el sostén económico de la familia, y no él era quien tenía que escapar...».
Abdul, Asha, Kalu viven en Annawadi, un suburbio de Bombay rodeado de hoteles de lujo cerca del aeropuerto. A diario luchan por sobrevivir en una época de apabullante cambio global, en una realidad que les ofrece su cara más amarga y en la que, sin embargo, todavía son libres para soñar con un futuro fuera de la basura y de la pobreza, con un maravilloso porvenir. 
La periodista Katherine Boo, ganadora del premio Pulitzer, construye en Un maravilloso porvenir un retrato conmovedor e íntimo, que se sustenta en una investigación de más de tres años, en el que hace gala de un estilo periodístico magistral y en el que reconstruye la dramática historia de varias familias en India y su empuje y optimismo por avanzar y superar cada obstáculo con la convicción firme de que algún día lograrán un futuro fuera de la miseria y la desigualdad.
OPINIÓN PERSONAL

La parte de mal traducido me ha molestado bastante. Cosas como "ayudarl" en vez de "ayudarlo", escribir "al" cuando iba "la" y mil detallitos más pueden parecer fallos bastante pequeños y sin importancia si se dan una o dos veces, pero que agotan y distraen bastante si se trata de algo constante a lo largo de toda la historia. Otra cosa que no sé si se trata de un problema de la traducción o de la escritura es que en este libro parecía que las comas costaban dinero. Literalmente.

"Los arañazos que se hacían rebuscando en la basura formaban pústulas y se infectaban. Allí donde la piel se rompía, entraban los gusanos. Los piojos colonizaban el aire, la gangrena se iba comiendo los dedos, los muslos se hinchaban hasta parecer troncos de árbol y Abdul y sus hermanos tenían siempre en marcha una porra en la que apostaban cuál de los traperos sería el siguiente en morir.
Sunil tenía su propio candidato: el chico trastornado que hablaba con los hoteles y creía que el Hyatt intentaba matarlo. «Creo que le ha caducado la garantía», le dijo a Abdul. Pero Abdul respondió que el siguiente sería un chico tamil cuyos ojos habían pasado de amarillo a naranja, y resultó que tenía razón."

En cuanto a mal escrito... A medida que avanzaba me convencía más y más de que este libro es como un borrador. Es decir, la escritora fue a Annawadi, la barriada de chabolas de Bombay donde transcurre la historia, empezó a entrevistar e informarse y lo apuntó todo sin orden ni concierto en un documento del ordenador. El siguiente paso lógico sería revisarlo e ir corrigiendo los errores y dándole orden y coherencia a la historia. En este libro parece que este paso se lo saltaron a la torera y el libro se publicó tal cual.

Muchos párrafos eran algo así: "El cielo era azul y el lago de residuos lleno de basura olía mal. Entonces, la chabola de al lado de la de los Husain empezó a desprenderse y los Husain estaban viendo la tele, que habían conseguido un día que tuvieron un poco de dinero para gastar." Y a continuación seguiría contando cómo los vecinos de enfrente estaban celosos de la tele que habían conseguido los Husain.

"Incluso cuando tenía un buen día, Zehrunisa Husain era una fábrica de lágrimas; llorar era una de sus maneras preferidas de iniciar una conversación."

Sin embargo, a pesar de todas estas cosas que me molestaron bastante a lo largo de todo el tiempo que estuve leyendo el libro, la novela de Katherine Boo tiene un punto muy grande en su favor, y es el material con el que cuenta. A lo largo de toda la historia, conocemos de forma muy cercana la vida de muchas personas de la barriada de Annawadi, historias y sucesos reales que, ahora los recuerdo, y me hacen sentir igual de mal que cuando los leí. Con el libro de Katherine Boo sufre toda persona que tenga un poco de sentimientos, es un libro duro, que describe a la perfección la convivencia que se da en un barrio de chabolas. Lejos de ser cómo todos imaginábamos (que la pobreza había unido a los habitantes), nos encontramos con situaciones llenas de envidia, riñas y engaños. Cada uno piensa en lo suyo y trata de hundir a los demás. Se describen situaciones en las que tragar veneno de ratas para morir es normal, situaciones en las que la inocencia se compra a la policía y las palizas que recibes en casa no son nada comparadas con las de la cárcel. Medicamentos vendidos por los hospitales ilegalmente, niños recogiendo basura para comer y mil realidades que son el doble de malas si sabemos que ocurren de verdad. Sin embargo, es bueno saberlo. Solo conociendo lo que pasa tendremos algún día el poder para cambiarlo. De todas formas, en esta novela algo que se ve claro es que Katherine Boo es periodista, no escritora.

"Y su gran temor era que, en un arranque de despecho, su madre la casara con un chico aldeano que pensara que las mujeres no deben trabajar. Que se moriría haciendo las mismas cosas que hacía ahora: barrer la porquería que entraba de la calle, pasar la fregona y después volver a barrer la nueva porquería que había entrado mientras tanto."

En cuanto a los personajes (que en este caso son personas reales), me ha resultado imposible identificarme con ninguno, empatizar o simplemente que me cayeran bien. Como todo en esta novela, aparecían de forma desordenada. A lo mejor nos narraba a lo largo de dos capítulos la historia de una familia, y cuando ya empezabas a encariñarte, desaparecía durante tres capítulos para volver a aparecer después con otro tema que no tenía nada que ver con el inicial. El tiempo siguió pasando para la familia en concreto pero nosotros no leímos sobre ello.

En conclusión, Un maravilloso porvenir nos narra lo que sucede en una barriada de chabolas de Bombay de forma que nos hace sufrir al comprender y conocer las realidades que nosotros pensábamos que eran ya algo del pasado. Una novela que nos abre los ojos y nos hace querer cambiar las cosas, pero tan mal escrita y traducida y todo lo que se podría hacer mal al escribir un libro que en vez de leerlo deberías coger el ordenador y verte un documental.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Lunas de miel

                                                                                                         foto por Aliis Sinisalu, Unsplash

Fui a dos lunas de miel con mi mujer y no fue que nos casáramos dos veces. De hecho, al comienzo de la primera luna de miel ni siquiera nos intuíamos.

Había pasado casi toda mi vida poniendo guapos a muertos. Y lo veía en sus caras. Todas esas oportunidades, todas esas experiencias, todas esas cosas que querían hacer y no les dio tiempo a vivir. Y cada vez que me levantaba me preguntaba si estaría viendo mi último amanecer, si la próxima vez que a mi vecina Julia se le escapara el gato yo ya no estaría para regañarle por haberme destrozado los geranios. Me preguntaba todos los días si sería hoy el día en que moriría. Y me daba muchísimo miedo morirme.

No por morirme, porque, a ver, seamos sinceros, cuando te mueres, te mueres y ya, y son otros los que se encargan de ponerte guapo. Lo que me daba miedo era que el que tuviera la responsabilidad de ponerme guapo viera en mi cara todas esas cosas que no me dio tiempo a vivir.

De pequeño siempre soñé con irme de luna de miel. Tampoco es que fuera un ñoño romanticón que quería tomar champán bajo la luz de las estrellas hawainas, pero es que cada vez que pasaba por delante de la agencia de viajes de camino a casa veía anunciados viajes de novios. Y yo me imaginaba a todos esos novios haciendo todas esas cosas que se anunciaban y me moría de la envidia.

Y aquí es cuando se me planteó el problema. No quería morirme sin haber hecho todas esas cosas que quiero hacer. Una de esas cosas era irme de viaje de novios. No tenía novia y cuando se lo pedí a mi hermana me miró con una cara muy rara. Tampoco tenía a  alguien a quien pueda llamar proyecto de novia. Las páginas de citas online me parecen una cosa muy triste y nunca me he manejado mucho con los ordenadores.

La solución me pareció de lo más simple. Iría de luna de miel solo.

Fue un viaje maravilloso. Y mientras yo tomaba champán a la luz de las estrellas hawainas acompañado de un libro que me contaba cosas mucho más interesantes que cualquier novia que hubiera tenido antes, una camarera más habladora que las camareras normales no pudo evitar preguntarme que por qué estaba viviendo esa "experiencia única e inolvidable " yo solo. Y cuando le expliqué mi razonamiento se rió tan fuerte que se me derramó el champán.

No paró de reírse en la semana que me quedaba de viaje. Y mi libro de cosas interesantes quedó abandonado en el hotel.

Tres años después descubrimos Japón en otro viaje de novios menos convencional, y una vez al año cogemos un avión y conocemos mundo en viajes organizados sin la etiqueta de "luna de miel". Pero para nosotros siguen siendo igual de especiales.

Ahora pienso menos en la muerte, y cuando lo hago, ya no me da tanto miedo.


Acabo de descubrir un proyecto muy chachi llamado #ColectivoDetroit, creado por las administradoras de Quiero ser como Maude y de Billete de Cercanías. Consiste en escribir un texto a partir del ejercicio de escritura que ellas propongan y publicarlo en tu espacio. Yo no lo haré cada dos semanas sino escribiré los ejercicios que me parezcan interesantes, y me he saltado a la torera las pautas que han dado para este escrito. Pero bueno, que me lo he pasado genial y estoy bastante contenta en como ha quedado. 
¿Cómo participar en #ColectivoDetroit?
1. Leer el "enunciado" del ejercicio.
2. Interpretar el "enunciado" del ejercicio libremente.
3. Escribir lo que te sugiera.
4. Publicarlo en tu espacio.
5. Contárnoslo para que puedan enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.

EnunciadoEl reto de esta semana no lo proponemos nosotras. Lo dejamos todo en manos de las máquinas, con casi el total convencimiento de que hay labores que solo las mentes humanas son capaces de realizar. Haz clic en el siguiente link: http://diymfa.com/writer-igniter
A continuación haz clic en: suffle.
La web te proporcionará un personaje, una situación, un elemento de utillaje, y un "escenario".
Haz una captura de pantalla y pégala con el texto que has creado. Podéis "interpretar" las propuestas del writer ignater. Por ejemplo, si en setting el writing ignater propone un castillo rococó, tal vez prefiráis interpretarlo como un loft caro redecorado con antigüedades en la Plaza Mayor de Madrid.
Veamos las alocadas propuestas. Animaos a participar y no olvidéis compartir y hacer correr la voz.

sábado, 29 de octubre de 2016

Londres después de ti, de Jara Santamaría

Con esta novela me pasó algo que nunca me había pasado.


SINOPSIS
Tras un año separados, Naira y Jarek deciden irse a vivir juntos a Londres, la ciudad en la que se conocieron durante su Erasmus. El problema es que la carrera de pianista de Jarek despega en la República Checa justo cuando deben partir, y él se ve obligado a aplazar el viaje. Pero Naira decide instalarse en Inglaterra de todas formas y empezar una nueva vida mientras lo espera. 
Sola, sin más compañía que los recuerdos de su pasado con Jarek, Naira deberá enfrentarse a la ciudad gris y neblinosa. Encontrar piso, conseguir un empleo, hacer nuevos amigos... Y no menos importante: averiguar si la distancia es un obstáculo para amar.
OPINIÓN PERSONAL

Pasé por la historia pero la historia no pasó por mí. No sentí absolutamente nada. No es que no me gustara nada y lo odie con todas mis fuerzas, tampoco que me encantara. Me dejó totalmente indiferente, como si no me lo hubiera leído.

Y esto es algo que nunca, nunca pero nunca (y mira que he leído libros) me había pasado.

"Si alguien te invita a saltar al vacío, con esa energía efervescente en los ojos, una no piensa en el vértigo, sino en las cosquillas en los dedos.
Cuando Jarek atravesó mi pantalla y me invitó a dejarlo todo por volver a la ciudad en la que nos conocimos, no tuve muchas opciones.
Solo pude decir que sí."

Los personajes no me han gustado, ya que no he llegado a conectar con ninguno, y a los secundarios ni los he llegado a entender (no siento que conozca ni a Samir, ni a Carlos...). Las actitudes de la protagonista me han parecido en muchas ocasiones un poco infantiles, y Jarek me ha parecido bastante egoísta, pero sin llegar a enfadarme (como he dicho, me ha dado todo un poco igual). El único que me ha hecho sentir algo y al que le cogido verdadero cariño es a Adriana. De hecho, Adriana es, bajo mi punto de vista, lo mejor de la novela.

"- Gracias.
Hace un gesto de no entender, pero sonríe y entiende, sé que entiende, y quizá sea el yoga o esas cosas que hace el responsable de que Adriana sepa tantas cosas sin que casi ni te des cuenta."

En cuanto a la trama, no hay nada que te intrigue durante la novela, ningún momento en el que digas: "Un capítulo más, necesito saber lo que pasa". Simplemente cuenta la historia de Naira durante una época importante de su vida, y aunque si bien el hecho de que no haya nada y absolutamente nada fuera de lo normal hace que sea muchísimo más realista, un poco más de acción no le habría venido mal.

"Yo sí tenía cosquillas. Tenía las mías y las suyas, o al menos ese era su argumento. Decía que al conocerme había encontrado sus cosquillas."

El punto fuerte que le veo al libro es que es bastante corto, apenas 200 páginas, y la forma de escribir de la autora bastante bonita, por lo que se lee muy rápido y sin pensar mucho, y los últimos capítulos, que es cuando realmente me he enganchado un poco y he empezado a sentir cosas, te los lees del tirón.

Londres después de ti es una novela que me ha dejado igual una vez la he terminado, con unos personajes difusos y a los que no les coges ningún cariño (menos Adriana <3) ni los odias con toda tu alma, y con una trama que deja bastante que desear. Sin embargo, es un libro que se lee muy rápido y que es ideal si lo que te apetece es una lectura sencilla y que no te haga pensar demasiado.

martes, 11 de octubre de 2016

Recuerda que me quieres, de Wendy Davies

¿Sabes esos libros que lees y notas que han sido escritos para ser publicados? ¿Y conoces esos otros que descubres y percibes en cada letra que han sido escritos por amor a la escritura, y que su publicación es algo secundario? Recuerda que me quieres pertenece al segundo grupo. Es una obra de arte. El cariño de las autoras está presente en cada página.

“Delicado como el cristal. Cada árbol parecía en sí una pequeña obra de arte, cada flor era única en su belleza. Se decía de este lugar que hasta la más pequeña brizna de hierba parecía haber sido esculpida por un artista de gusto exquisito.” Esta es la descripción que aparece en Memorias de Idhún del bosque Alis Lithban, y cuando apenas llevaba dos capítulos de Recuerda que me quieres, este párrafo me vino a la memoria. La novela es un Alis Lithban, es una historia donde sus creadoras parecen haber puesto un cuidado infinito en cada letra, donde cada palabra tiene una razón de ser, y parece haber sido colocada ahí por una artista de gusto exquisito.


SINOPSIS
«Quiere muchísimo a Wendy», pensó, indignándose con ella al ver que no comprendía por qué no podía volver a tener a Wendy. 
El motivo era de lo más simple: «Yo también la quiero. Y no podemos tenerla los dos, señora». Peter Pan y Wendy, de J. M. Barrie. 
Cien años después la historia se repite. O quizá no.Todavía no se conocen. Ni siquiera se intuyen. Peter y Wendy tienen un destino común del que no podrán escapar. La aventura de la vida y la magia del amor empiezan contigo, en cuanto te atrevas a descubrir su historia. Podríamos hablarte sobre caracoles, estrellas, princesas que no sienten dolor, palabras inventadas, catarros mal curados o mundos rellenos de sueños donde todo es posible. Por explicarte podríamos deleitarnos y ser un poco malas y adelantarte que el amor no siempre es dulce. Pero claro, eso sería adelantar acontecimientos y no entenderías nada. Así que olvida las últimas líneas y sumérgete en una historia donde todo es posible, incluso que el sol y la luna se besen. Pronto, todo tendrá sentido. Bienvenido a nuestro particular Nunca Jamás.
OPINIÓN PERSONAL

La palabra que utilizaría para describir esta historia es original. Es preciosa, desgarradora y especial, pero ante todo es diferente. Recuerda que me quieres es un homenaje a Peter Pan, una historia de amor que coge tu corazón y te lo destroza de la manera más dulce posible.

"Podríamos contaros también que, el tiempo, tan ajetreado como estaba normalmente, se detuvo curioso a observar la escena interesado en aquellos dos jóvenes, pero os estaríamos mintiendo vilmente: en realidad, nada ocurrió más allá de dos corazones latiendo descontrolados mientras dos cabezas se afanaban por controlar las pulsaciones de ese músculo que tanto representaba. El universo, para nuestra desgracia, siguió su curso a pesar de lo que allí se estaba gestando."

Lo mejor de la novela es, bajo mi punto de vista, lo bien elaborada que está la historia comparándola con Peter Pan, cómo cada personaje del clásico de Barrie ha encontrado su lugar en esta nueva versión, e ir descubriendo a medida que pasaba la historia a quién encarnaba cada uno. Cada pequeño detalle tiene una razón de ser. 

Otro punto fuerte son, sin lugar a dudas, los personajes. Tanto secundarios como primarios están muy bien desarrollados, son personajes redondos, que a lo largo de las cuatrocientas páginas del libro llegas a conocer y a coger cariño. El alegre Peter que solo vive el presente, la perfecta Wendy, la adorable Tink, cada uno se ha ganado un hueco en mi corazón.

"- Si yo fuera un gato no querría comida de gato.
- ¿Y qué querrías?
- Donuts, querría donuts.
- ¿Donuts?
- Sí, una pasta redonda con un agujero en medio.
- Sé lo que es un donut. -replicó ella.
- No lo parecía.
- ¡Oh, le compraré un maldito donut!"

El único fallo que le encuentro es que creo que Recuerda que me quieres tiene algunas páginas de más, momentos en los que no pasa gran cosa y que, si bien es cierto que disfrutas leyendo por lo preciosamente bonito que está contado todo, hay ocasiones en las que se vuelve un tanto pesado.


"Los finales siempre sorprenden, vivimos pensando que todo es eterno, sin ser conscientes de que cada instante puede ser el último."

Y, por último. el final. No soy amante de los finales felices, me gustan los finales que me destrozan un poco por dentro, pero con esta novela se les fue la mano. No me destrozó solo un poco. Me destrozó entera. Y eso que ni siquiera es un final triste.

En definitiva, Recuerda que me quieres es una historia de amor preciosa y distinta que trae a la actualidad al clásico de Peter Pan, que nos recuerda que aún existe la magia, que nos hace volver a creer en las hadas y descubrir que volar es posible. Una historia que desprende cariño y que, aunque si bien le sobran algunas páginas, es de esas novelas que se te meten dentro para no salir.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Pudo ser

                                                                                                  foto por Aleksandra Mazur, Unsplash

Ella caminaba sin prisas, con la música inundando su mente y sus ojos examinando la pantalla del móvil. 
A él los pantalones le quedaban como un guante y cargaba con esa actitud relajada que acostumbraba a llevar a todas partes.
Ella levantó la vista, solo un segundo. Y sus miradas se encontraron. La de él verde mar, la de ella castaño claro. Él le sonrió, y esa sonrisa quedó grabada a fuego en la memoria de ella. Continuaron su camino, y ambos volvieron la cabeza en el mismo instante, para bajarla avergonzados cuando se descubrieron observándose mutuamente.
Tan solo veinticuatro horas más tarde, él se sentaba en un banco de la avenida deseando que ella se dejara llevar por la rutina, y ella tomaba el camino del día anterior con los ojos bien abiertos y el móvil en el bolsillo.
Esta vez no bajaron la mirada cuando sus ojos se encontraron, sino que ambos sonrieron y suspiraron aliviados.
- Emma - se presentó ella.
- Ethan - respondió él.

Todos esto habría sucedido si sus miradas se hubieran encontrado.
Lástima que ella no levantara la vista del móvil.